Entretejiendo nuestra identidad

En 1988 pone en ejecución el proyecto de investigación del Mito Tehuelche, llegándose a una versión libre y coherente de distinos textos. Este proyecto deviene en Entretejiendo nuestra Identidad, y se llevó a cabo con participación del gobierno municipal de Comandante Luis Piedra Buena, del Gobierno Provincial y del subsidio otorgado por la UNESCO.

Esta obra cobró realidad en la ejecución de un Tapiz, de factura colectiva por anónimos tejedores y artensanos y aun de personas del pueblo que nunca participa en actividades semejantes.

Entretejiendo Nuestra Identidad relata en versión libre el Mito Tehueche, tiene 27 metros de largo. Se diseñó a partir de más de 5.000 dibujos realizados por alumnos de distintas escuelas de la Pcia de Santa Cruz. Fue bordado por artesanos y chicos de la población en general, empleando lanas patagónicas, tinturas locales, recetas caseras de teñidos.

La exposición inaugural se realizó en la Ciudad de Comandante Luis Piedra Buena el 12 de Diciembre de 1992.

Vea el mural haciendo «click» en las flechas laterales. Haciendo click en la imagen puede ampliarla

El Mito Tehuelche

Elal hijo del Gigante Noshtex y de una nube es salvado de la ira de su padre por Terr-Werr y otros animales. Para protegerlo lo llevan volando en un cisne al extremo sur de la lejana Patagonia.

Llega a la Cima del Chalten. Allí recibe calor y alimento de los pájaros. Lo atacan Kokeshe- El Frío- y She- La Nive, pero se defiende. Golpea dos piedras y crea fuego. Se encuentra luego con Chonek y les enseña a cazar con arcos y flechas.

Nosthex su padre decidido a matarle, le envía a su hermano Gosye y luego al guerrero Shintaukel. Durante la lucha los Chonek- Tehuelches- le son infieles al héroe y toman partido por los gigantes.

La Batalla final, a orillas del lago CARDIEL ve surgir a ELAL, vencedor. Elal perdona a los Chonek su deslealtad y los instruye sobre los misterios. Les cuenta que Koosh siempre existió y fue el creador del cielo y del mar, del Sol y la Luna, de la Tierra y de los seres vivos.

Fue la Noche quien parió a los malos espíritus y a los gigantes. Un día Elal siente que su misión en la Patagonia está cumplida. Antes de partir, instruye a los Chonek sobre el valor y el sentido de la Vida y les deja a Wendeunk como espíritu protector para guiarlos en la Muerte hasta una isla donde los amigos se reúnen a conversar alrededor de un fuego que no se apaga jamás.

Una mañana, en silencio Elal deja a los Chonek y vuela hacia el Este, descansando en Islas que surgen de las heridas por sus flechas.

Otra mañana, muchos siglos después el cacique Papón dijo: “Allá por donde andan los vapores. Allá desaparecieron y los cisnes, sus hermanos.

Para orientar a sus amigos patagónicos al héroe les ha dejado muchas señales en el cielo. La más clara es la Cruz del Sur, que indica el sendero que deben tomar inevitablemente para llegar a las Estrellas.

Su actual lugar de residencia

Notas relacionadas

Leer Artículo de la Nación del 19 de octubre de 1995.